Sheila Peón

Asturias, España

Toda historia tiene un comienzo, aquí os resumo el mío…

Nací y viví en Asturias ciudad Natal en el norte de España hasta los 25 años. Trabajaba como administrativo que era lo que había estudiado. Pero sentía que eso no era para mí, me veía diario en una oficina y aunque me gustaba mi y trabajo y estar metida entre números tenia la sensación de que me faltaba algo, sentía una curiosidad que no podía canalizar de dónde venía o a dónde iba.

Yo además de esto tenia un trabajo paralelo como modelo que ejercía desde los 15 años por influencia de mi madre, el cual estaba bien porque ganaba dinero, pero no me aportaba más, hasta ese momento. Varias agencias de modelos me buscaban para llevarme fuera pero yo creía que era feliz en ese paraíso natural verde llamado Asturias.

Pero un día mi mejor amigo Alejandro Corzo decidió darse a la aventura de abrir una agencia de modelos madre (esto significa que es una agencia que manda modelos a otras agencias de modelos por todo el mundo con contratos de periodos de unos 3-4 meses aproximadamente) y me decidí que con su agencia si quería viajar, porque? Porque es ese periodo me di cuenta de que tenía demasiada curiosidad por viajar y conocer el mundo, empaparme de culturas y ver cómo la gente vivía y se comportaba en otros países y a la vez apoyar a mi mejor amigo en su nuevo experimento. Sabía que tenia que tomar mi maleta y comenzar a volar, era mi momento, presentía que algo nuevo me esperaba y así iba a comenzar mi aventura. 

Mandó mi portafolio de modelo a varias agencias por todo el mundo y me llegaron muchas aceptaciones y oportunidades de ir a grande ciudades como Nueva York, París, etc, pero me llamo mucho la atención que en India había una agencia que también me quería, la piel se me espigó, mi corazón comenzó a latir de forma extraña y todos mis sentidos se estremecieron y sin dudarlo un momento le conteste “elijo ir a La India” y ahí comenzó todo.

Me mude a La India, luego a Filipinas, México, París y así pasando por diversas ciudades en diferentes continentes, regresando varias veces a Ciudad De México, haciéndola mi ciudad base, ya que esta fue la que detonó en mi la pasión por el arte y la pintura, la cual llevaba dentro sin saberlo.

Durante mis viajes por todos los países en los que viví trabajando como modelo fui empapándome y aprendiendo diferentes culturas, y comencé a ver los colores como algo mas que un color, si no como un sentimiento, una experiencia, un nuevo lenguaje en mi cabeza, a través del color revivo momentos y experiencias,

los colores producen en mi sentimientos, como para otros son las palabras, y ahora para mí son un nuevo lenguaje.

Pero aún no lo entendía bien porque también veía que me gustaban las formas, los ornamentos, los objetos, veía algo inservible y de ahí sacaba un uso, un mueble, un algo, todo lo quería intervenir a mi estilo, entonces me percate de que me gustaba la decoración. Si sabía que desde pequeña me encantaba el orden, la organización, cambiar los estilos, pintar paredes, hacer la ropa a mis muñecas… y decidí quedarme un par de años en México para estudiar pintura y un diplomado en decoración de interiores en la escuela centro, entre otros cursos que tomé.

Tras ver que este mundo me emocionaba, comencé a investigar, a estudiar y a experimentar con todo lo que se cruza por mi imaginación y mis manos, comencé con los oleos, seguí con los acrílicos, continué con las ceras y las acuarelas, los pigmentos (incluso llegue a estudiar como hacer mis propios pigmentos), carboncillo, lienzos, telas, maderas, brochas, lápices, a pintar con los dedos o con cualquier cosa que me diera curiosidad, solté mi manos, adquirí soltura. Se me abrió un abanico infinito de posibilidades las cuales moría de ansia por experimentar.Otro país en el que también pasé bastante tiempo y el cual fue donde realmente comencé a vender ya más profesionalmente  mis obras fue Indonesia, en Bali pude hacerme de un espacio mas grande para pintar y llevaba a las galerías mis obras y allí las exponían para venta. Me emocionó muchísimo que personas que no me conocían les gustara mi obra y las compraban. Ya había un interés. Hice una introspección de mi vida y decidí que tenia que regresar y asentarme en México, ya que este era el país que mas me inspiraba y en el que sentía que podía o quizá era que me apetecía mas desarrollarme y consolidarme como pintora. Regresé a México muy decidida a quedarme y a asentarme por largo tiempo o quizá por tiempo indefinido y aquí busque un espacio para poner mi estudio en forma y poder desarrollar todas mi ideas creativas.

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